Llegaste
como un pájaro extraño y desbandado
al durmiente valle de paz de mi esperanza.
En tu pico portabas la ramita
semilla de radiante primavera
el muelle cobijo de mis hojas
y mis arbustos embalsamaron el aire
trenzado por mis mejores rosas.
con un vuelo alto y desganado
por no anidar en mis palmeras.Y volviste.
Con autómata vuelo, como hipnoto
contra tu voluntad misma.
Te acuciaba
el recuerdo de mis manos a tu cuello
como adherentes mariposas.
Y de nuevo
es todo sorprendente primavera
en mi desierta voluntad de retenerte.

No hay comentarios:
Publicar un comentario