ROCA
Me quedo frente al Mar.
Aquí mis dos pilares de tristeza.
Ni yo soy el mar ni tú eres mío.
Te tuve sólo cuando anclado
a mis dos brazos de piedra.
El sol se pone ya y tú te alejas.
Yo voy soltando tus amarras.
La espuma fácil arrastra tus maromas.
La noche es lo inexorable.
Luego amanecerá.
El sol encenderá todas mis partes negras.
Y yacerán las algas sobre mí
y nacerá la Polar mientras te alejas.
De mi primer libro Voz profunda amarga y dulcísima.

No hay comentarios:
Publicar un comentario